27 agosto, 2026
La Facultad de Economía y Administración UC en conjunto con Corporación Simón de Cirene vivieron un nuevo conversatorio del ciclo Diálogos de Compromiso Social. Esta vez, la discusión, moderada por la directora Ejecutiva de la Corporación, Alejandra Iacobelli, giró en torno a las complejidades asociadas a la innovación ante la falta de tiempo y recursos.
Para abrir el espacio reflexivo, la profesora de la Escuela de Administración, Paula Broitman explicó lo que implica innovar: “Cuando hablamos de innovación, nos referimos a algo que tiene que ser nuevo para el usuario. Es una ecuación por implementación. La idea tiene que llegar al mercado y tiene que adoptarse por parte del usuario. Si no, nos quedamos solo en el invento. Entonces, cualquiera de los dos factores que sea cero, impide la innovación. Es generar algo que cree más valor o que logre un impacto mayor. Ahora, eso implica también conocer profundamente el problema que queremos solucionar y que nuestra propuesta se alinee con ello”.
Al respecto, Yael Senerman, directora Ejecutiva de Fundación Olivo, entidad que impulsa, conecta y financia a organizaciones de la sociedad civil que trabajan en los ámbitos de educación, cultura y espacios públicos; acotó que: “Lo que nosotros hemos visto es que las organizaciones, por lo general, están muy cerca del problema y la innovación tiende a estar más de cara al beneficiario, no ocurre aguas arriba. Si hay algo que tenemos que repensar es en qué espacio de la carrera queremos innovar. Entonces, por ejemplo, cuando analizamos el programa, no es tratar de cambiar lo que hay en el programa, sino ver qué es lo que sostiene a ese programa, es decir, por qué se generó en primer lugar”.
Ambas panelistas coincidieron en que la innovación nace de una necesidad externa, pero que necesita un respaldo en las empresas que hace correlato con su acervo cultural organizacional. Es decir, tener equipos preparados no solamente para juzgar programas o servicios, sino que sean capaces de entender qué es lo que necesita el otro y cómo se le puede hacer llegar esa solución.
Y es que la relevancia de la cultura en las organizaciones será un factor definitorio a la hora de evaluar las resistencias a los cambios. Esto dado que innovar requiere pensar de otro modo y configurar una forma de trabajar diferente. Donde el equipo sepa que tiene que invertir tiempo y energía en combatir a esa inseguridad a través de experimentación. Prueba, error y aprendizaje.
Broitman también enfatizó que no es necesario que las innovaciones sean absolutamente disruptivas para tener un gran impacto. Sino que su alcance tendrá más que ver con lo amplio de su implementación.
Por su parte, Senerman señaló que no se puede evaluar un proceso de largo plazo con resultados de corto plazo. La mayoría del aprendizaje está en el progreso.
El conversatorio fue inaugurado por la directora Ejecutiva de Postgrado y Educación Continua de la Escuela de Administración UC, Mónica Ruiz, quien se refirió a la relevancia del vínculo entre la Facultad y Simón de Cirene: “La alianza que tenemos es muy relevante para la Universidad, porque nos permite darle una bajada concreta a ciertos temas que realmente pueden tener un impacto social importante, permitiendo que el debate salga de lo puramente teórico”.