17 marzo, 2026
MBA UC es un programa de excelencia a nivel mundial, que ha sido reconocido como el mejor de la región por casi 10 años consecutivos. En ese nivel de vanguardia es que MBA UC ha sido miembro fundador de la Global Network for Advanced Management (GNAM), red que agrupa a 33 escuelas de negocios de las más prestigiosas del planeta.
“MBA UC es un programa de excelencia que forma a sus alumnos para desempeñarse en contextos globales. Es por eso por lo que, vivir experiencias como estas es de suma importancia por su alta relevancia y calidad. Por eso nos pusimos el desafío de tener una instancia más de estas, sumadas a las dos que ya teníamos en el año”, dijo el director de Relaciones Internacionales de la Escuela de Administración UC, Andrés Ibáñez.
Recorrido mundial
Los estudiantes de MBA UC que se animaron a participar de esta experiencia inmersiva lograron conocer realidades de más de 10 naciones a través del mundo.
Siendo recibidos por escuelas tales como el EGADE Business School del Tecnológico de Monterrey en México, la FGV Escola de Administração de Empresas de São Paulo en Brasil, la UBC Sauder School of Business de Canadá, la Business School de la Renmin University en China, la UNSW Business School Australia, la Business School de la National University of Singapore, la Hitotsubashi University Business School, School of International Corporate Strategy de Japón, el INCAE Business School de Costa Rica, el ESMT Berlin de Alemania y la Yale School of Management de Estados Unidos.
Mientras que, en Chile, los más de cuarenta estudiantes que se desplazaron hasta el extremo sur del continente tuvieron clases con profesores de la Escuela de Administración UC como Andrés Ibáñez, Claudio Guzmán, Hernán Palacios, Carlos Noton y Luis Hernán Bustos. Además de visitar empresas como Consorcio Industrial de Alimentos S.A. y Falabella.
El estudiante de MBA UC, Jhon Sandoval, quien fue al EGADE Business School del Tecnológico de Monterrey en México, evaluó positivamente este espacio: “Viví una experiencia que transformó mi manera de entender el liderazgo. Más allá de la estrategia y los resultados, el enfoque estuvo en poner a la persona en el centro: reconocer su dignidad, su valor y su capacidad de florecer dentro de las organizaciones. Reflexionamos sobre cómo las decisiones empresariales impactan la vida de las personas y la importancia de liderar con propósito, ética y responsabilidad. Esta semana reafirmó en mí que el verdadero liderazgo no solo busca resultados, sino que construye entornos donde las personas pueden desarrollarse plenamente y contribuir a un impacto positivo y sostenible”.