29 abril, 2026
El ciclo Notables UC recibió esta semana a Richard von Appen, presidente del holding Ultramar y expresidente de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), egresado de Ingeniería Comercial UC. La conversación, moderada por Francisca Silva, directora de Desarrollo de la Facultad, y Tomás Vial, encargado de Finanzas del Centro de Alumnos de Ingeniería Comercial UC (CAAE), reunió a estudiantes de la carrera en torno a la trayectoria de un empresario que construyó su camino con esfuerzo, resiliencia y una profunda convicción sobre el rol de las personas en los negocios.
Un comienzo desafiante
Von Appen recordó con honestidad su paso por la universidad. «Los dos primeros años fueron más de fiesta que de estudio, eso me pasó la cuenta», reconoció, pero tomó la determinación de cambiar. Esa resiliencia, señaló, lo acompañó toda la vida: «La resiliencia que uno desarrolla acá me ayudó mucho a sobreponerme a ciertas situaciones». Su mensaje a los estudiantes fue directo: «Ustedes tienen una preparación a nivel mundial. La aspiración tiene que ser de hacer algo relevante con sus vidas».
Tras egresar, Von Appen trabajó en Alemania, Estados Unidos y Londres, donde encontró empleo en un banco de inversión y conoció a quien hoy es su esposa. «Londres es la ciudad más multicultural del mundo y los ingleses pueden relacionarse con cualquier tipo de personas, y eso me dio un impulso de ver cómo podemos hacer algo significativo cuando volviéramos a Chile», recordó. Luego pasó por Antofagasta y Buenos Aires, donde aprendió lecciones que marcaron su estilo de liderazgo: «La relación personal que uno desarrolla con los clientes es una ventaja frente a la competencia. Tómense el tiempo para juntarse con amigos, familia, con los clientes, compañeros de trabajo, eso es lo que desarrolla la confianza».
El paso por la Sofofa
Von Appen también reflexionó sobre su rol como presidente de la Sofofa entre 2021 y 2023, período marcado por el proceso constitucional. «Todos tenemos un grado de responsabilidad en lo que llegamos al estallido social en 2019», reconoció. Durante ese período intentó tender puentes: «Por mi forma de ser siempre he sido muy abierto y dialogante». Su paso por el gremio lo definió con claridad: «Yo quiero vivir en un país feliz, donde las personas tengan la libertad de desarrollar todo su talento».
Consultado sobre el balance entre vida personal y trayectoria profesional, Von Appen fue honesto: «No hay una receta. La vida es un permanente desequilibrio». Para él, el tiempo personal y la familia han sido pilares fundamentales. «El rol de la familia, para mí, siempre ha sido muy relevante. Tenemos 8 hijos, a los que les he dedicado mucho esfuerzo y cariño». Y sobre el trabajo: «Yo no conozco a nadie que sea exitoso que no sea esforzado. Siempre tuve la aspiración de ser lo mejor que puedo en lo que hago».
Cerró la conversación con un consejo que escuchó recientemente de una persona de 107 años: «Ser amable y ser agradecido. Hay dos vidas: una es estar enojado por todo lo que no tengo. Y otra: ser agradecido de lo que tengo. Son dos vidas completamente distintas. Con esas dos cosas, uno vive en paz».