20 enero, 2026
Bajo el título “AI and Reskilling, What firms should know about AI and their people”, el encuentro -moderado por Jeanne Lafortune, Directora de Posgrado del Instituto de Economía UC y directora de M-NEW- reunió a la profesora de la Escuela de Negocios de Harvard Raffaella Sadun, como expositora principal, con Gabriela Ugalde, gerente Corporativo de Recursos Humanos de CCU, y Denise Goldfarb, especialista en transformación laboral, profesoras de la Escuela de Administración UC y del MBA UC, respectivamente.
“La tecnología crea oportunidades, pero su adopción no es automática”, destacó Raffaella Sadun, Charles Edward Wilson Professor of Business Administration Senior Associate in Harvard Business School. Añadió que “la adopción productiva depende de la transformación organizacional”, que debe incluir a todos los miembros de la organización.
“Los trabajadores necesitarán adaptarse al nuevo sistema de creación de valor; para algunos, el cambio será más difícil”, advirtió. En la ocasión, la académica explicó cómo diversas herramientas -CoPilot, entre ellas- pueden ayudar a los especialistas a ser más innovadores y lograr una mayor difusión de sus propuestas.
También aludió a la importancia de la curva de productividad J (productivity J-curve) y cómo los intangibles complementan las tecnologías de propósito general. Esa curva describe un patrón donde la productividad y los rendimientos iniciales caen (parte inferior de la J) -debido a costos de inversión, implementación y aprendizaje- antes de dispararse hacia arriba, superando los niveles originales a medida que se logran economías de escala, adaptación y beneficios a largo plazo.
Según Sadun, “la tecnología es un commodity”; por ello, “el futuro de las organizaciones reside en la capacidad de aprender, adaptarse y rediseñar el trabajo”.
Marcela Ugalde se refirió a la importancia de la IA en las empresas y se refirió al proceso de CCU en relación a este tema; mientras que Dennise Goldfarb destacó que las compañías probablemente son más bien conservadoras en la adopción de nuevas tecnologías. “Por eso, es importante cómo gestionamos nuestra IA, como un proceso propio” más allá del proceso de la empresa donde trabajamos”, añadió. Ambas señalaron la importancia del reskilling, como un reciclaje profesional y la adquisición de nuevas competencias, además del seguimiento y análisis de la productividad de la incorporación de tecnologías.
“La tecnología se nos presenta como una gran oportunidad para acelerar el aprendizaje, la innovación y el emprendimiento, pero a su vez conlleva riesgos de los cuales tenemos que hacernos cargo”, expresó Dennise Goldfarb. Agregó que “es fundamental que profesionales y organizaciones se informen e integren en su quehacer diario los beneficios de la IA generativa para poder aumentar su productividad y eficacia, sin dejar que ello afecte condiciones de trabajo, pago justo y relaciones laborales”.