Egresados

Entrevista a Armando Holzapfel

1, diciembre 2021

Ingeniero Comercial y Bachiller de la Universidad Católica. Actualmente es Socio Fundador y Director Ejecutivo la Consultora en Filantropía 40c y director suplente de AFP Capital. Además, junto a su socia, Paula Streeter, dicta el curso electivo “Sociedad Civil y Filantropía” a estudiantes de Ingeniería Comercial.

¿Qué huella te gustaría dejarle a tus alumnos y alumnas?

Que se den cuenta que todos somos responsables de lo que pasa en el país y que nosotros como ingenieros comerciales debemos ser actores activos, agentes de cambio. Y eso a través de, ojalá, organizaciones de la sociedad civil, en colaboración con  la empresa privada y el Estado. Pero el rol de la sociedad civil es fundamental por “lo público” no es monopolio del Estado y creemos que lo que los alumnos pueden hacer desde la sociedad civil es un gran compromiso y aporte para Chile. 

¿Qué cambios has visto en el estudiantado comparando cuando tú estudiaste versus los alumnos a los que les haces clases? 

Una buena señal es que exista interés en un ramo nuevo y distinto cómo este. Hemos evidenciado que hay interés, o sea que tal vez estamos respondiendo a una demanda que estaba oculta, y eso me deja contento, que haya interés por entender el rol de la sociedad civil y del mundo de las fundaciones en la sociedad. Eso sí, falta una base filosófica y una continuidad. Así como está Introducción a la Economía, después Micro 1, Macro, 1, etc, tal vez uno tiene que pensar en articular una malla que permita  que facilite y permita profundizar el aprendizaje.

¿Cuál es tu visión de la integración de la empresa al mundo de las organizaciones civiles? 

Es fundamental. Más que integración, yo hablaría de colaboración. Porque a veces la palabra integración podría interpretarse  con conflictos de interés si no se resguarda la autonomía de las instituciones. Insisto en que la  colaboración entre el sector privado y la sociedad civil es fundamental por varias razones: primero, porque efectivamente hay lugares donde el mercado no va a llegar y necesita un actor que logre hacerlo. Segundo, la sociedad civil goza de ciertas características que no tienen el Estado ni el mercado, o sea, está ahí donde están las primeras necesidades, tienen una rápida capacidad de reacción que la empresa también tiene, se adapta a los cambios, es flexible, se anticipa a los cambios y también incide y genera cambios a nivel de política pública. Entonces creo que en un Chile de hoy, donde se ha acusado tanto de una desconexión de la élite el trabajo desde las organizaciones de la sociedad civil es un camino necesario y viable. Además, del financiamiento a través de  donaciones y del uso de las leyes y mecanismos  de donaciones. Sin embargo,  el trabajo colaborativo entre empresas y sociedad civil, no solamente es en materia de financiamiento (que es súper relevante por sus sustentabilidad), sino que un poco más allá, de que la empresa entienda el rol de las organizaciones, el cual es insustituible. Y que es fundamental para fomentar la participación de los ciudadanos. En el fondo, en el desarrollo de un país es fundamental también como contrapeso y equilibrio, por una democracia sana. Entonces diría que colaboración, pero también valoración mutua.

¿Y qué es lo que más dificulta esta colaboración?

La desconfianza y desconocimiento. Yo creo que la crisis de confianza existe entre personas, entre vecinos, entre empresas, entre familia; y nos va a tomar años reconstruirla. Y la desconfianza entre organizaciones de la sociedad civil y empresas también existe. Por el lado de la empresa  hay un tema de legitimidad. El sector privado tiene que legitimar su rol desde un punto de vista moral y ético. Hacen una gran contribución al desarrollo del país y muchas de ellas se preocupan genuinamente de tener buenas condiciones laborales, de tener empleos dignos, de tener beneficios, ofrecer oportunidades y a veces, eso no se difunde, no se entiende y lamentablemente, por hechos aislados, uno tiende a tirarle todo el empedrado a todo el sector, cuando no es así. En Chile hay grandes empresas, hay grandes empresarios,  ejecutivos, emprendedores y gerentes en distintas instituciones y empresas. Entonces yo creo que por el lado de la empresa hay que legitimar su rol sin tapujos. Hoy día la empresa debe poner en valor su rol y no caer en el discurso reinante, ni sloganes. Eso no quiere decir que no hayan brechas, ni aspectos de mejora, pero hay que tener más coraje para promover su rol en la sociedad. 

¿Cómo se podría articular alguna iniciativa para mejorar esto? 

Partamos de la base que en Chile existe un tema cultural en materia de donaciones, de que la mano derecha no sepa lo que hace la izquierda. Por lo tanto partiría por hacer cambios en esta materia para que buenas acciones se den a conocer, contagien a más personas y empresas.

Por otro lado, creo firmemente en una sociedad libre, abierta y democrática. En donde cada ciudadano ayuda a construir un mejor país desde su individualidad, su familia, comunidad y organización. No depende directamente del Estado, del alcalde, del burócrata de turno ni de la empresa A, B o C. Es en la medida de que todos nos comprometamos y nos hagamos responsables del devenir del país, en donde generaremos cambios. Por ejemplo, si eres una empresa “el mínimo” es actuar, ética y correctamente. Tener buenos empleos, ofrecer un buen producto, ofrecer valor y ese valor se paga. En caso de ser una organización de la sociedad civil, significa estar conectado con los problemas, con los territorios, los beneficiarios y grupos de interés. Proveer soluciones privadas a temas públicos. Ahí es donde hay un gran desafío tanto para las organizaciones como para las empresas Entonces, yo te diría que es cambiar la mentalidad de que los cambios que uno quiere para el país tienen que partir de uno y no de un tercero.

De cara a las elecciones, ¿hay alguna iniciativa/programa, que tú dirías: “esto es lo que debería estar en todos los programas de Gobierno”? 

A ver, lo primero es que hoy día se está tramitando un nuevo régimen de donaciones, para que los incentivos tributarios sean más inclusivos e incorporen nuevos sectores. Es para donaciones con fines en medio ambiente, conservación, salud y derechos humanos. Esperamos que alcance a salir dentro del período de este Gobierno. En segundo lugar, hay todo un programa que se llama el nuevo trato, donde el Estado de igual trato a las organizaciones. Hoy día existe una asimetría, una posición más vertical de que las organizaciones son “prestadoras de servicios” del Estado y no colaboradores.

Creo que también sería súper interesante para fomentar más la sociedad civil, el que exista una normativa más simple, más allá de lo que se está tramitando hoy día. La legislación es muy compleja en esta materia. Hay 11 leyes de donación con más de 60 cuerpos legales. Una cosa súper compleja de entender tanto para el que dona cómo para el que recibe la donación. Entonces sí me gustaría que hubiera una vocación de hacer la ley de filantropía más simple, inclusiva,  expedita y que, al mismo tiempo, promueva la transparencia del proceso y las organizaciones. 

Por otra parte, la filantropía no es solamente sinónimo a Bill Gates, sino que debemos  fomentar la filantropía ciudadana. Cada uno de nosotros puede aportar a ese desarrollo. Junto con fomentar esta filantropía ciudadana y que sea más expedito ese proceso, también tiene que seguir dando espacio para que la sociedad civil siga participando activamente de los desafíos del país. 

La agenda pública nos corresponde a todos y creo que es algo que hay que defender siempre. Y si miramos lo que está pasando a nivel de la convención constitucional, lo que uno espera es que siempre se respete la libertad de asociación. Que todas las organizaciones sigan siendo autónomas, diversas e independientes. Su riqueza recae en su diversidad a lo largo del territorio, desde la unión comunal de adultos mayores de Putre hasta el Club de Huasos de la comuna de Cholchol. Ese vigor y riqueza debemos cuidarla. No podemos darla por garantizada. 

¿Qué mensaje le darías a los ingenieros/as comerciales UC?

El sector de la sociedad civil necesita cada vez más hacer mejor las cosas. Además  se necesita más y mejor sociedad civil, más y mejor filantropía. Y en ese sentido invito a los ingenieros comerciales de la Católica a que opten por este camino, se involucren y estén dispuestos a liderar estas instituciones. 

compartir

instagram