Propiedad privada y las algas: Columna del profesor Rolf Lüders

05 de junio 2015 | Instituto de Economía

El Banco Central rebajó, para 2015, la tasa de crecimiento económico esperada de Chile a un rango entre 2,25% y 3,25%, que es mediocre.  Su presidente declaró que tanto la política monetaria como la fiscal ya han hecho su trabajo y que no hay más espacio relevante para ambas. Agregó que para retomar la senda de crecimiento es imprescindible procurar un ambiente que permita la recuperación de la inversión, ganar eficiencia en la asignación de recursos y aumentar la productividad. Pues bien, se puede aumentar la productividad con medidas puntuales como la bonificación a la reproducción de las algas, una de las 19 propuestas del Ministerio de Hacienda, pero para recuperar la confianza de los inversionistas se requiere mucho más. Por ejemplo, se deben reafirmar explícitamente los derechos de propiedad constitucionales, hoy puestos en duda.   

El ministro de Hacienda ha tenido un auspicioso debut. Ha dejado en claro que el gobierno mantendrá la disciplina fiscal. Este compromiso, junto con aquel mencionado por el presidente del Banco Central en relación a la política monetaria, es una condición necesaria para volver a crecer. Eso ayudará en alguna medida a recuperar confianzas. El ministro está además coordinando activamente a los ministerios del sector económico para propulsar el crecimiento e impulsando un conjunto inicial de 19 proyectos de ley orientados a aumentar la productividad.  

Desafortunadamente el efecto de las anteriores medidas prácticamente no se notará por la tormenta político-social en que nos hemos metido.Ha trascendido que los ministros del Interior y de Hacienda le comunicaron a la cúpula de la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC ) que tienen escaso espacio de maniobra para alterar el contenido y los procesos de las reformas que se vienen, en especial aquellas a la Constitución y la laboral. Esa es una mala noticia, dado que es precisamente ese tipo de reformas propuestas las que explican en gran parte el actual clima de desconfianza empresarial.

El programa de la Nueva Mayoría incluye una redefinición de los derechos constitucionales de propiedad, emblemática, que está generando -con razón- mucha desconfianza empresarial. Bajo el argumento de que la propiedad debe cumplir un fin social -como si no lo hiciera ahora- se pretenden afectar los derechos en los casos del agua y de la minería, entre otros, y aumentar el rol del Estado en su manejo.Abierta la puerta, será luego fácil agregar otros sectores a ser expropiados prácticamente sin compensación.  El país ya transitó por ese camino y no debiera repetirlo.  
Los empresarios no ven fantasmas y tampoco es cierto que no entiendan las reformas por mal comunicadas. Poco saca el gobierno con tomar medidas puntuales para aumentar la productividad -como aquella de las algas- si simultáneamente insiste en reformas institucionales que están generando desconfianza, entre las que destacaría especialmente la nueva Constitución y el pretendido debilitamiento del derecho de propiedad.

* Publicada en La Tercera el viernes 5 de junio.