Inducing Overconfidence

02 de marzo 2017 | Investigaciones, Novedades
autoconfianza

Tanto la comunidad científica de economistas y psicólogos coinciden en que en muchas situaciones las personas tienden a sentir un exceso de confianza en sus propias habilidades o capacidades. Distintas teorías tratan de explicar este fenómeno. La mayoría de ellas, especialmente desde la economía, sólo consideran al agente que experimenta el exceso de confianza y cómo sus decisiones pueden llevarlo a este estado. En la investigación “Inducing Overconfidence”, recientemente aceptada por la revista Economic Inquiry,  el académico del Instituto de Economía UC, Francisco Silva, explora un ángulo distinto al analizar cómo otros agentes -tales como compañeros de trabajo- contribuyen a que dicho sujeto sea un caso de sobredosis de confianza.

La explicación tradicional de la influencia de las acciones de otros en la auto-confianza se basa, al menos en cierta medida, en el supuesto de que los agentes interpretan la información que recogen de primeras impresiones o percepciones a simple vista. En “Inducing Overconfidence”,  el enfoque es diferente, ya que explica el exceso de confianza a pesar de que quienes lo experimentan son personas sofisticadas e inteligentes, por ejemplo jefes o líderes de proyectos, que no son ingenuos y entienden muy bien que su éxito depende de las acciones de otras personas.

Piense en alguien que cree que su capacidad es mayor de lo que realmente es.  Lo que plantea Silva es que el hecho de que esa persona sea alguien que confíe en demasía en sí mismo muy probablemente tiene que ver con que otros sujetos tienen una muy buena opinión sobre él mismo.  Suponga, por ejemplo, que una persona tuvo mucho éxito en el pasado. Como resultado,  es probable que -por ese hecho- él o ella tengan más oportunidades de cooperación que alguien que es visto como menos exitoso ya que es un hecho comprobado que la gente tiende a querer trabajar con aquellas personas que son mejor percibidas. Esto plantea un nuevo dilema ya que las personas con exceso de confianza tienen más posibilidades de trabajar con colaboradores lo que hace más difícil cuantificar o medir su real contribución en ese trabajo.  Si un proyecto no funciona, es fácil para este sujeto atribuir el  fracaso a sus compañeros de trabajo,  lo que alimenta y perpetúa  su exceso de confianza.  Mientras más ayuda reciba, menos se puede calibrar la real dimensión de su aporte a la tarea realizada. Por lo mismo, se refuerza en él la idea de su propia competencia, a pesar de que puedan haber sido los colaboradores quienes más influyeron en el éxito de la misión.

Por el contrario, las personas que no caen en la sobre confianza tienen más probabilidad de trabajar en proyectos individuales y por ende tienen la oportunidad de ver que sus capacidades son mayores a las que él o ella creía tener o descubrir sus carencias y aprender de sus errores o falencias.

Texto: Jeanne Lafortune, Directora de Investigación Instituto de Economía