Arturo Tagle, Premio Ingeniero Comercial UC Distingido 2019: “Más que un mérito individual, estoy representando a muchos de esas generaciones que han estado dirigiendo empresas”

18 de enero 2021 | Egresados, Ingeniería Comercial

El destacado profesional, con una larga carrera que se extiende principalmente en el sector bancario, será galardonado por la Fundación Facultad de Economía y Administración UC del período 2019.

Arturo Tagle reconoce que entró a Ingeniería Comercial “casi por casualidad”. Era 1977 y, tras la repentina decisión de seguir los pasos de su hermano Guillermo en lugar de lo que siempre había querido, Agronomía, recuerda que fue una carrera que lo entusiasmó desde el primer semestre.

Su trayectoria se ha a enfocado en el área bancaria, comenzando en 1984 en la Superintendencia como analista, luego como jefe del Departamento de Estudios y más tarde como Director de Estudios y Análisis Financiero. Posteriormente, fue Gerente General de la Asociación de Bancos de Chile, y así continuó en diversas otras empresas, además de algunos roles académicos, hasta llegar a la presidencia de BancoEstado, cargo que ejerció entre marzo de 2018 y junio de 2020.

Actualmente, con 61 años, es miembro del directorio de Scotiabank Chile y del Grupo Inmobiliario PACAL y una de las cosas que más destaca de su formación universitaria es la exigencia y ambiente de excelencia.

¿De qué manera recuerda su paso por la UC?

Fueron años muy rigurosos, de mucho estudio. También años de hacer grandes amigos que tengo hasta el día de hoy. Fue una época de abrir la mente y abrirse al mundo, porque en mi caso estuve en la misma ciudad y en el mismo colegio toda mi vida, entonces fue una oportunidad de conocer a mucha gente distinta, de otras realidades.

Un año fui vicepresidente del centro de alumnos. Me involucré harto en actividades de centros de alumnos, también de la FEUC, y todo eso me hizo abrazar con mucho entusiasmo lo que era la universidad.

El perfil UC busca egresar perfiles de excelencia, con ética y valores integrales. ¿Qué cosas considera que lo marcaron en la carrera en ese sentido?

La Católica promueve principalmente la excelencia y uno se desenvuelve en ese ambiente. De las personas con las que me tocó compartir en mi curso, muchos habían obtenido puntajes nacionales y el afán por ser de los mejores estaba siempre presente en cualquier cosa que uno hiciera.

También estaba la convicción de que uno nunca termina de aprender. Reconozco que cuando salí de la universidad, lo único que quería era trabajar, ganar mi dinero y ser independiente. Fue el director de la Escuela de Administración de ese entonces que me entusiasmó y me dijo “tú tienes que seguir estudiando”.

Por otra parte, participé en varias ocasiones en los trabajos de invierno, que era un contacto muy distinto al que uno conocía. Sumando los valores profundamente católicos de parte de mi familia, fue algo que se traspasó después al mundo laboral, donde una de las cosas centrales son las buenas relaciones entre las personas que trabajan juntas.

¿Cuáles han sido los principales desafíos con los que se ha encontrado a lo largo de los años y cómo los enfrentó?

En el mundo laboral uno enfrenta decisiones con altos grados de incertidumbre, como cuando uno debe aceptar o rechazar una propuesta de trabajo. Yo creo que en cada una de esas decisiones a mí me acompañó la Divina Providencia. Si miro para atrás, veo que algunas decisiones las tomé en el momento correcto, que la divina providencia me puso en alguna posición donde alguien que estaba más arriba se fijó en mí o me tocó hacer un trabajo complejo que a uno le permitía destacarse, y así se fueron dando las cosas.

Lo más crucial para mí han sido mis comienzos en el sector público, en la Superintendencia de Bancos, ya que fue una época muy difícil donde, además, todos los que tuvimos roles directivos ahí éramos muy jóvenes, y teníamos una responsabilidad gigante: resolver una crisis bancaria como no se había visto nunca en Chile. Creo que ese trabajo que fue súper desafiante, difícil y exigente, me preparó para las etapas posteriores.

Si me preguntan por algún sello, creo que ha llegado a ser mi visión de que en las empresas debe haber una combinación de la preocupación por el cliente, junto con la preocupación por las relaciones internas. Eso es algo que me tocó trabajar mucho en el Banco de Chile y también en el BancoEstado. Cuando uno logra transmitir eso a su equipo, logra grandes cosas, porque no se trabaja exactamente por un peso más o un peso menos de utilidad, sino que por un impacto de país mucho más grande.

En esa misma línea, ¿cuál es su visión de país y de qué forma cree que ha logrado aportar?

Creo que es fundamental enfocarse en desarrollar un país que logre satisfacer las necesidades mínimas de sus habitantes, un país que vaya avanzando en sus niveles de bienestar. Esa es la inspiración que creo viene desde aquellos equipos económicos que dirigía desde Sergio Castro para adelante con una convicción muy grande y también incluida por el pensamiento de Chicago, de mis años estudiando ahí.

El crecimiento acarrea grados de bienestar cuando está bien administrado, por lo tanto, trabajar para el crecimiento, significa trabajar para hacer grande a Chile.

Para finalizar, ¿cómo recibió la noticia sobre el premio de Ingeniero Comercial Distinguido?

Con total incredulidad. Me llamaron y prácticamente quedé mudo, no me lo habría esperado jamás y creo que hay tantos como yo que podrían merecer esa distinción. No puedo decir otra cosa que estoy representando a muchos de esas generaciones que han estado dirigiendo empresas últimamente, más que un mérito individual. En mi mismo curso, un grupo que siempre buscó la perfección, hay varios que fueron y son gerentes generales de empresas importantes.

La ceremonia de premiación se realizará de manera virtual el lunes 25 de enero a las 12:00 horas y contará con la participación del Rector Ignacio Sánchez, autoridades de la Facultad, de la Fundación y destacados egresados. Se transmitirá de manera abierta por en este link.